Patrimonio
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Este conjunto monumental, custodiado por los franciscanos durante siglos, incluye el Santuario, la Hacienda del Loreto y la Torre Mocha, una torre defensiva medieval del siglo XIII. El conjunto fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en el año 2007 por su valor histórico, arquitectónico, etnográfico, artístico y paisajístico, habiendo sido ocupado desde la época romana hasta la actualidad.
El origen del conjunto se remonta a 1525, cuando la familia de Guzmán cedió terrenos para la fundación de un convento tras un accidente a caballo sufrido por Doña María Pérez de Guzmán y Manuel, interpretado como una señal divina.
El convento está formado por un recinto de entrada, iglesia, sacristía, torre, dos claustros, patios y diversas estancias. Con fachada barroca, 1727, la Iglesia destaca por su retablo mayor, obra de Manuel García de Santiago. Alberga la imagen de la Virgen del Loreto y figuras de santos. En la iglesia, encontramos en el camarín del Santuario, la imagen original de la Virgen del Loreto, talla policromada del siglo XIV. Según la leyenda, la Virgen se apareció a unas mujeres cristianas cautivas de los musulmanes, quienes fueron liberadas milagrosamente.
Cabe mencionar que la advocación original de la Virgen era Santa María de Valverde, pero con la llegada de la Orden Franciscana evolucionó a Loreto. En 1950, la Virgen fue coronada canónicamente y en 1959 fue declarada Patrona del Aljarafe y de la Aviación.
El Claustro del Aljibe, una de las partes más antiguas del convento, fue construido en el siglo XVI en estilo mudéjar y contiene un Vía Crucis del siglo XVIII en azulejos. En sus galerías se encuentran la celda de San Francisco Solano y la hospedería, con 15 habitaciones.
La Torre Mocha, torre militar del siglo XIII, sufrió daños a causa del terremoto de Lisboa en 1755 y fue posteriormente reformada. La hospedería conventual cuenta con salas de exposición permanentes “Fray Miguel del Toro “ y “ Fray Luis de Bolaños” que contienen ornamentos litúrgicos, vestiduras y tesoros de arte sacro, como esculturas y bordados. Para más información visite la web: www.santuarioloreto.org
La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, datada del siglo XVI, es de estilo mudéjar y se encuentra ubicada en la avenida Alcaldesa María Regla Jiménez. En el retablo mayor podemos observar la imagen de su patrona, la Virgen de la Asunción. A la derecha, desde la entrada al templo, se encuentra adosada la capilla sacramental a la que se accede por un gran arco de medio punto. Sus paredes son las únicas que permanecen recubiertas por azulejos típicos sevillanos, ya que del resto del edificio se retiraron tras el Concilio Vaticano II.
En ella encontramos, de frente, una gran hornacina con el Cristo de la Sangre, y a su izquierda un retablo de estilo neogótico con la Virgen de los Dolores, titulares de la Hermandad Sacramental.
Espartinas celebra el Domingo de Resurrección de una manera muy especial: La Virgen de los Dolores sale en andas (sin palio) acompañada por la magnífica Custodia procesional del S. XVII que se conserva en el templo parroquial, en la misma capilla junto a sus titulares.
La talla de Nuestra Sra. del Rosario es la imagen más antigua de la parroquia fechada en 1695, y se puede contemplar en una de las naves laterales de la iglesia junto a otras imágenes, como la Virgen de Consolación, San Blas, o la Inmaculada en su capilla original.
Conocida como “Hacienda de los Frailes” debe su apodo a que en el siglo XVIII perteneció a los Carmelitas Descalzos de Sevilla. A lo largo del tiempo pasa por varias manos hasta que a principios del siglo XX pasa a pertenecer por matrimonio a D. Salvador Guardiola, a quien la hacienda debe el sobrenombre de “Guardiola”. Finalmente, es adquirida por el Excmo. Ayto. de Espartinas a principios del siglo XXI.
Originalmente constaba de: casa de campo, atarazana, terrenos para la sembradura de secano, viñas, olivar y arboleda frutal, bodega, caldera de aguardiente y de arrope. El arrope es un sirope que se obtiene al cocer y reducir el mosto no fermentado. Es una tradición que viene de muy antiguo, al parecer, los romanos ya lo utilizaban y lo llamaban "disfrutum" y San Isidoro de Sevilla se refiere a un sirope mágico al que llama "sapa".
Actualmente, aunque su distribución no ha variado demasiado si lo han hecho las actividades que en ella se desarrollan. La Hacienda acoge la Sala de Estudios, la Casa de la Juventud y el Consejo de la Infancia. Hasta hace unos años albergaba el Museo de Imaginería.
La hacienda se divide en tres partes principales:
La casa principal, de dos pisos, de la que destacan las chimeneas de sus dos salones y una impresionante escalera de madera. Las zonas ajardinadas, que albergan una fuente original así como una noria. La zona de labor, que entre otros espacios incluye el lagar, la antigua fábrica de harina (cerrada al inicio de la Guerra Civil), la bodega y las casas del capataz.
Enclavada en pleno centro del casco urbano, las primeras noticias escritas nos hablan de la fundación del Convento de San Agustín en 1752 por Dña. María González de la Torre. En su origen no fue una hacienda, sino que se trataría de una casa palaciega ubicada en la villa de Espartinas. A lo largo del tiempo, los diferentes propietarios van añadiendo tierras a la propiedad hasta convertirse en una hacienda de olivar, nombrada de San Rafael. Así mismo, el caserío va sufriendo diversas ampliaciones, llegando a contar con molino, almacenes, cuadras, tinahón y otras dependencias.
A principios del siglo XX, Dña. Teresa de Zafra y Peralta donó toda la finca a las Religiosas Franciscanas de Tránsito y Asunción de Nuestra Señora, a cambio de que cuidaran a su única hija discapacitada, Maria Concepción Domínguez. Las religiosas instalaron aquí su sede y una casa de recogida de ancianas. Estuvieron al frente de la hacienda hasta finales del siglo XX que la abandonaron por el lamentable estado de conservación de la vivienda. De ahí que la propiedad sea popularmente conocida como “La Casa de las Monjas”.
Una vez adquirida por el Ayto. de Espartinas a principios de este siglo se llevan a cabo importantes trabajos de restauración y remodelación, tanto en el señorío como en los jardines, con el fin de convertir tan emblemático edificio en el mayor centro cívico de la localidad, albergando entre otros servicios la biblioteca municipal o la sala de exposiciones.




